Go on throw this stone into this halfway home

lunes 29 de junio de 2009

Todo el camino me temblaron las manos. Sofía se siguió al bar donde trabaja y yo caminé a mi casa. El estómago se me hacia como chicle y tenía unas ganas tremendas de llorar. Toqué el timbre. Mientras esperaba, vi la calle donde vivo, abrillantada por los charcos y la cristalina luz de sol que se asomaba de las nubes espesas. Siempre he odiado vivir aquí.


Las fachadas de las casitas INFONAVIT tipo californianas, me hacían recordar todo lo que yo era y en mi mente resonaban las palabras que me escribía mi papá en los largos mails que nos mandábamos casi a diario “Esta es tú casa, no tienes por qué vivir de la caridad de las personas”.


Sus ojos casi se desorbitaron al verme parado con mi prendedor fluorescente y la camisa que tanto odia que me ponga. Me abrazó y me ofreció un vaso con agua. Se sentó, bebí del vaso y un largo silencio se apoderó de la pequeña sala.



En cuanto terminé de hablar y gimotear, me enseñó lo que no todas las personas le enseñan a otras. Me regaló sus secretos y todos sus sentimientos. Me enseñó todo lo que es y de la nada se sacó el corazón para regalármelo, por supuesto, no lo acepté.


Me dijo que yo era todo lo que el quiso ser, pero que siempre le dio flojera. Que se sentía orgulloso de tener un hijo como yo. Se acomodó su corazón, mientras limpiaba con un trapito las gotitas de sangre que se quedaron en el suelo.


Entendí todo lo que me dijo, como si ya lo supiera y alguien me lo repitiera. La oferta no era tentadora, pero por el sencillo hecho de haberme enseñado algo tan grande como el universo en dos horas, no me pude negar.


Tengo una casa de nuevo y un papá. ¿Familia? no sé, depende de ellos.

2 Yo opino que...:

Microsiervo dijo...

que bonito post! que bueno que tienes casa y Papa de nuevo, te mando un abrazo

Cit dijo...

R:
tu vida ultimamente es como una pelí...
y el soundtrack está hermoso!
te mando un abrazote :)